Mujeres solidarias y en Red a pesar de todo

Durante el tiempo de aislamiento, tod@s tuvimos que adaptar nuestra forma de vida para no salir de casa. Pero las desigualdades sociales hicieron que para algun@s esto fuera más difícil, e incluso much@s se quedaron sin trabajo y sin ingresos. La cuarentena acentuó necesidades y se evidenciaron algunas que normalmente pasan más desapercibidas.

A pesar de este panorama que se prolonga con el correr de los meses, y también por motor de esa necesidad, l@s mism@s vecin@s de los barrios vulnerables, aquellos que más perjudicados se vieron por esta “nueva normalidad”, encontraron formas de organizarse solidariamente para apoyarse.

Así, Trini, Virginia y Miriam, acompañantes del programa MAMI en los barrios Toro y Peruzzotti,  organizan diferentes ollas populares 3 veces por semana invitando a l@s vecin@s a que se acerquen a retirar el almuerzo para sus familias. Ellas, junto a otras referentes, son también nexo con Sahdes para buscar, recibir y repartir donaciones a quienes más las necesitan: ropa de abrigo, útiles escolares, libros, pañales y juguetes.

Pero además trabajan en red. Y cuando hay necesidad, no hay cuarentena que valga. Carolina, mamá de 4 chicos de entre 14 años y 10 meses, a quienes cría sola, trabajando en casas de familia, se sumó a MAMI cuando estaba embarazada de su última hija, y luego comenzó a venir también a los talleres de Crianza en Red. 

En los días más fríos de julio, nos escribió para contarnos que su vecina Elizabeth necesitaba ayuda. Había dado a luz a su bebé y en seguida, con sólo unos días de vida y 2,5 kg de peso, habían tenido que internarlo por hipotermia porque no tenía ropa de abrigo. El bebé, además tenía glucemia baja y no se prendía al pecho. La respuesta fue inmediata: el grupo de WhatsApp de MAMI de Peruzzotti y Villa Verde se llenó de mensajes esa misma noche para ofrecer ropa, la cunita de SAHDES que siempre va rotando, y acompañamiento. La red se puso en marcha y Virginia y Naty, otras de las referentes de MAMI, hicieron de puente para que Caro pudiera llevar al día siguiente la ropita para el bebé. 

Esa red de mujeres hizo que Elizabeth y Salvador pudieran volver a casa, donde ya están bien, con ropita de abrigo para pasar el invierno, y finalmente beneficiándose ambos de la lactancia materna. Ya son parte del programa MAMI. Y Carolina es ahora su nueva acompañante. Escuchá su historia.

Suscribite al Newsletter